“Esto que cuentas lo estoy viviendo. Pero… ¿cómo se hace con un equipo dentro?”
Después de publicar “Voy a cerrar mi empresa”, algunas personas me habéis escrito lo mismo, con ligeras variantes: “Esto que cuentas lo estoy viviendo. Pero… ¿cómo se hace esto con un equipo dentro?”
Buena pregunta.
Porque una cosa es intuir que algo no encaja. Y otra muy distinta es trabajar ese “algo” estratégicamente, con otras personas, sin que el proceso se vuelva confuso, defensivo o agotador.
Este post es para eso. Para explicar, de forma concreta y aplicable, cómo acompaño la lectura de etapas estratégicas con equipos reales. Lo hago desde una consultoría estratégica integral y participativa, apoyada en Lenguaje Visual Estratégico y mirada sistémica.
El primer error que veo una y otra vez es empezar por las soluciones: más proyectos, más reuniones, más indicadores, más presión…
Cuando lo que falta no es acción, sino la lectura (y presencia) del momento.
El primer trabajo estratégico con un equipo no es decidir qué vamos a hacer, sino ponerle nombre a la etapa que estamos viviendo ahora.
No desde el drama… o la exaltación.
No desde el “todo va fatal”. O “somos los reyes del mambo”.
Desde la honestidad.
Cuando esta conversación no se da, ocurre algo muy común: cada persona actúa desde una hipótesis distinta sobre lo que está pasando. Una cree que hay que resistir, otra empuja para crecer, otra intenta ordenar, y otra persona ya está emocionalmente fuera.
Nombrar la etapa no resuelve todo, pero hace algo clave: reduce el ruido interno y alinea la energía del sistema.
A veces suelo escuchar una frase peligrosa, y siempre que la escucho me enciende todas las alertas: “Esto al equipo no se le puede contar.” Porque cuando no se cuenta lo esencial, no se protege al equipo: se le deja solo, a oscuras, intuyendo a medias lo que ya está pasando igual.
Mi experiencia es la contraria.
No se trata de contarlo todo. Pero sí de compartir lo esencial. Cuando la empresa está en un momento de foco y caja, o de orden, o de transformación, y el equipo no lo sabe, cada persona pone su energía en un lugar distinto.
Eso genera desgaste innecesario. El trabajo de la persona que lidera, es aquí, clave:
Cuando esto ocurre, la Estrategia deja de ser “algo de arriba” y empieza a convertirse en una lectura compartida del momento.
Cuando todo está en palabras (y algunos silencios indebidos), el sistema se enreda.
Cuando todo está en la cabeza de dirección, el equipo queda fuera.
Cuando todo está (únicamente) en tablas Excel, se pierde el sentido.
El Lenguaje Visual Estratégico es aquí una herramienta para pensar mejor de manera conjunta.
Lo visual permite tres cosas clave en el trabajo con equipos:
Por eso (soy insistente en este mantra) mi frase guía es: si no lo Veo, no me Muevo.
Una herramienta potente en este tipo de procesos es el Campo de Fuerzas. La trabajo en el curso Estrategia en Acción® de Dibuja tu Estrategia Academy® como la primera herramienta del tercer módulo de ese curso. Y la utilizo en momentos en los que los equipos están justo ahí: en medio de un cambio o movimiento que no termina de hacer “clack”.
El Campo de Fuerzas sirve para visualizar qué fuerzas están impulsando un cambio y cuáles lo están bloqueando, de forma que el equipo pueda ver el sistema completo, sin culpabilizar ni simplificar.
Te explico de manera sencilla cómo se trabaja:
El dibujo final muestra ese “campo de fuerzas” enfrentadas, y abre la conversación: ¿Qué está sobredimensionado? ¿Qué podríamos soltar o reforzar? ¿Por dónde sí se puede avanzar?
Una empresa me decía hace poco: “No es que no queramos cambiar. Es que hay algo que no sabemos soltar.” El Campo de Fuerzas ayudó a ver eso sin juicios. Y desde ahí, tomar una decisión valiente y concreta.
Ver lo que frena no resuelve. Pero permite actuar sin romper (necesariamente) la baraja.
Caja, foco, equipo, mercado, cultura… no son piezas sueltas. Son expresiones de un mismo sistema.
Cuando tratamos de abordar cada una por separado, la tesorería sin el propósito, el equipo sin la Cultura, el foco sin el contexto, la estrategia se fragmenta. Se vuelve mecánica. Reacciona, pero no responde.
Ver el sistema no es entenderlo todo. Es comprender que todo se afecta mutuamente.
Que un problema de caja también puede ser un síntoma de foco disperso.
Que una tensión en el equipo puede estar mostrando una incoherencia estratégica.
Que una resistencia al cambio puede no ser miedo, sino falta de propósito claro. Y que no hay KPI que sostenga lo que la cultura no cuida.
Cuando un equipo logra ver esa red de conexiones, cambia la conversación. Y cuando cambia la conversación, cambia la manera de decidir.
Ahí es donde la Estrategia deja de ser una secuencia de acciones y se convierte en algo más vivo: una forma de estar en el presente con conciencia, para moverse con coherencia hacia el futuro.
Eso, para mí, es tener una Estrategia Viva.
Este trabajo no va de hacer “dibujos bonitos”. Va de leer, visualizar y responder los retos estratégicos, de facilitar conversaciones estratégicas, y de tomar decisiones coherentes con el momento real que vive una organización.
Así que si esto te resuena, tienes dos caminos claros:
Dibuja tu Estrategia Academy®
Para aprender, a tu ritmo, las bases del Lenguaje Visual Estratégico, las herramientas, los marcos y los mapas clave que te ayudan a conectar, comunicar y ponerte en acción-
Programa Experto en Dibuja tu Estrategia
Para integrar esta forma de trabajar: estrategia, mirada sistémica, visual y participación, con profundidad, rigor y acompañamiento.
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