Integrar para avanzar: Lenguaje Visual y Estrategia más allá de la ortodoxia

Por qué hace 15 años empecé a dibujar… y cómo esa energía profundizó en mi forma de trabajar la Estrategia con equipos

Hoy voy a hacer algo que, según muchos manuales de marca y ventas, no debería hacer. Personas que saben mucho de posicionamiento me han dicho muchas veces que es importante separar energías: que una cosa es mi actividad de Consultoría Estratégica y otra, muy distinta, Muxote (diseño y comunicación). Que no conviene mezclar. Que confunde. Que diluye. Y tienen razón… Pero hoy no les voy a hacer caso.

Porque sí, son dos energías distintas, pero empujan, y complementan un mismo proyecto, una misma empresa y  un mismo enfoque. Y de alguna manera una misma manera de estar y de acompañar (la mía y la de mi equipo). Y hoy, 26 de enero,  Muxote  (el personaje que dio origen a la constitución de mi empresa) cumple 15 años.

Nació mientras trabajaba por el mundo acompañando a equipos en países, culturas y contextos muy distintos. Desde que terminé la carrera he acompañado a equipos y líderes en organizaciones grandes y pequeñas, en entornos sociales, empresariales y educativos. He trabajado en distintos países, he vivido en México durante años, he aprendido en contextos muy diversos. En todo ese recorrido, escuchar, observar cómo se mueven las personas cuando trabajan juntas y entender qué las bloquea ha sido siempre el centro. En aquel momento, Muxote era un dibumensaje. Una forma sencilla, personal, de conexión diaria, de decir lo que a veces cuesta decir. Una manera de sostenerme y, sin buscarlo, de compartir mirada.

La Vida fue hablando y a ratos imponiendo. La muerte de mi ama primero y, tiempo después, la del aita también. Ahí el dibumensaje  dejó de ser solo expresión. Se convirtió en anclaje. En una forma de atravesar lo que no se puede explicar del todo, de poner expresar algo cuando las palabras no alcanzan.

Años más tarde, en Boston, las piezas encajaron. No porque allí empezara algo nuevo, sino porque pude nombrar y ordenar lo que ya venía haciendo desde hacía años. Fue en Boston College, al descubrir y profundizar en el Visual Thinking, cuando esa decantación tomó forma. Entendí que el dibumensaje diario no iba por un lado y mi trabajo profesional por otro: era la misma forma de pensar y acompañar. Todo lo que había estudiado en la Universidad, todo lo aprendido acompañando a equipos y líderes desde que terminé la carrera, todo lo vivido en México y en otros contextos, estaba ya ahí. En Boston pude vincular de manera consciente el Lenguaje Visual con la Estrategia y con el trabajo real con Equipos, darle estructura, narrativa y anclaje de marca a una manera muy concreta de unir empresa, equipo y lenguaje. Y comprender que aquello que hacía de forma natural era, en realidad, una forma sólida de traducir complejidad en algo visible, de conectar emoción, sentido y acción, y de crear códigos compartidos para que lo importante pudiera verse y, por tanto, moverse.

Trabajar la estrategia con equipos también es crear espacios para ver, pensar y decidir juntas. El lenguaje visual no es adorno: es herramienta estratégica.

Antes de que mi trabajo tuviera nombre, método o marca, ya estaba ahí: acompañar a personas y equipos a ver con claridad lo que necesitan para poder moverse juntas.

Hoy sigo acompañando a líderes y equipos a pensar estrategia, a ordenar decisiones y a construir rumbo compartido. De una manera que nace de ahí. De una historia. De esa forma de mirar, de escuchar de verdad, de no separar lo humano de lo profesional, de dibujar para entender antes de actuar. Por eso hoy quiero compartir aquí el post que he publicado en el espacio de Muxote. Porque también habla de mí. Y porque creo que es honesto que quienes me seguís desde este canal de Consultoría y Estrategia sepáis quién está detrás de todo ésto, por qué, cómo y para qué hago lo que hago.

Son dos energías, dos líneas de negocio, sí, pero empujan el mismo hilo, el mismo pulso y la misma manera de Ser y estar en el mundo y en el trabajo. Quince años después, sigo creyendo en lo mismo: que cuando algo se Ve, se entiende mejor, y cuando se entiende e integra, se Mueve. Hoy celebro a Muxote en sus 15 años y me celebro a mi misma (porque hoy cumplo 52 años). Y celebro el origen de todo lo que hoy acompaño.

Si quieres leer y descubrir esta otra energía fundant de mi manera de Ser y hacer te invito a que lo descubras aquí.

Miryam Artola
Author: Miryam Artola