Lo que el PowerPoint impecable no puede hacer

Hace dos semanas te prometí que entrábamos en una investigación que llevo tiempo queriendo contarte.

Va de algo que cualquiera que haya facilitado una sesión estratégica ha intuido alguna vez, pero que McGrath, Bresciani y Eppler demostraron en laboratorio en 2016:

el trazo inacabado genera más participación real que la imagen perfecta.

No es una opinión. Es el resultado de un experimento con 37 pares de directivos trabajando en una pizarra colaborativa. A unos les mostraron iconos perfectamente terminados, limpios, de aspecto profesional. A otros les mostraron los mismos iconos con aspecto de boceto, de línea provisional, de “esto todavía no está cerrado”.

Los equipos que trabajaron con el trazo inacabado generaron más ideas, más diálogo y más elaboración sobre las ideas de la otra persona.

Los que trabajaron con la imagen perfecta se quedaron más callados.

Por qué ocurre eso

La imagen terminada comunica:
esto ya está resuelto; tu trabajo es entenderlo.

El trazo inacabado comunica:
esto todavía está abierto; tu trabajo es completarlo.

Una invita a recibir.
La otra invita a entrar.

Y cuando diseño una sesión estratégica con un equipo, esa diferencia lo cambia todo.

La pregunta deja de ser si la visualización es bonita. La pregunta es si deja espacio para que el equipo piense dentro de ella.

La tentación del PowerPoint impecable

Hay una tentación muy comprensible cuando preparas un proceso estratégico: llegar con todo resuelto visualmente. El mapa perfecto. El diagrama limpio. La presentación que demuestra que sabes lo que haces.

Eso tiene un coste que no siempre se ve.

Cada vez que presentas algo demasiado terminado, reduces el espacio cognitivo disponible para que la otra persona piense. La imagen perfecta cierra conversaciones antes de que empiecen. El equipo recibe. No construye.

Lo que yo propongo es otra cosa.

Trabajar con el esqueleto visible. Con el trazo que dice “aquí falta algo”. Con el mapa que deja huecos deliberados.

Porque esos huecos no son descuidos. Son una decisión metodológica.

Son los espacios que activan la Inteligencia Estratégica Colectiva: ese momento en el que el equipo deja de mirar una imagen y empieza a pensar dentro de ella.

Lo que cambia cuando el equipo construye

Hay organizaciones con presentaciones estratégicas extraordinarias. Diseño impecable. Narrativa coherente. Todo explicado.

El equipo recibe esa presentación, la consume y, a veces, la padece. Como no ha sido parte de ella, le suena a más de lo mismo. No entra en la estrategia. Y si no entra, no la ve. Y si no la ve, no se mueve.

Cuando la sesión se diseña de otra manera, con trazo provisional, con una imagen que invita a completarse y con espacio real para que entren las voces del equipo, ocurre algo muy concreto:

el equipo no sale habiendo visto una estrategia.

Sale habiendo construido una.

Y lo que una persona construye, lo sostiene.
Lo que una persona recibe sin haber participado, muchas veces lo archiva.

Inteligencia Estratégica Colectiva y Visual

La imagen que acompaña este post

La imagen que ves arriba es mi propio trazo en proceso. Criterio, reflexión, conversación, elección, decisión, acción. Líneas orgánicas, figuras en movimiento, huecos deliberados. De un vistazo ya ves el sistema entero. Y luego, si te quedas mirando, empiezan otras preguntas:

¿Dónde estás tú en ese recorrido?
¿Qué traes?
¿Desde dónde piensas?
¿Cuál es tu contribución?
¿Qué necesita tu equipo para entrar en él?
(…)

Eso es lo que activa el trazo inacabado. No solo una mayor comprensión, sino una mayor implicación.

Porque el lenguaje visual estratégico no está para decorar una idea. Está para hacerla habitable.

Diseñar para que el equipo entre

En Dibuja tu Estrategia® trabajo desde esta premisa: no basta con explicar mejor la estrategia. Hay que crear las condiciones para que pueda ser pensada, discutida, contrastada y apropiada por quienes tienen que hacerla avanzar.

Por eso el trazo importa.

No por estética.
Por arquitectura de participación.

Un trazo demasiado cerrado puede producir admiración, pero no necesariamente movimiento. Un trazo abierto, bien diseñado, puede generar conversación, criterio compartido y decisión.

Ahí empieza la diferencia entre presentar una estrategia y construir Inteligencia Estratégica Colectiva.

Fuentes:

Miryam Artola Dendaluce · Consultora Estratégica Integral y Participativa · Creadora del método Dibuja tu Estrategia® y del marco de Inteligencia Estratégica Colectiva Visual · www.miryamartola.com

Serie: Ver para Mover — Lenguaje Visual Estratégico · NL·S02·02

Fuentes: McGrath, L., Bresciani, S. & Eppler, M.J. (2016). We walk the line: Icons’ provisional appearances on virtual whiteboards trigger elaborative dialogue and creativity. Computers in Human Behavior, 63, 717–726. https://doi.org/10.1016/j.chb.2016.05.08

Miryam Artola
Author: Miryam Artola